El “Hospital de Parabrisas” que lleva 35 años salvando cristales en Puebla
- Aldo Moreno

- hace 6 horas
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En la esquina de la 37 Poniente y 9 Sur, hay un lugar que muchos poblanos conocen como el “Hospital de Parabrisas”. No es un taller cualquiera: es el negocio de Miguel Bretón, un hombre que desde hace 35 años apostó por innovar en la reparación de parabrisas estrellados por impacto.

Miguel, jubilado de la armadora automotriz en Puebla, decidió dedicar su experiencia y conocimientos técnicos a un servicio poco común en aquel entonces: reparar en lugar de reemplazar. Con equipo especializado, logró devolverle la vida a cristales dañados, ahorrando dinero a cientos de conductores.
“Muchos creen que cuando se estrella el parabrisas ya no tiene solución, pero sí la tiene si se atiende a tiempo”,
explica mientras trabaja con precisión casi quirúrgica.

Su taller abre de lunes a sábado, y a lo largo de más de tres décadas se ha ganado la confianza de clientes que regresan —y recomiendan— su servicio. En una ciudad donde los impactos por grava o pequeños accidentes son comunes, su negocio se ha convertido en referencia obligada.
Más que un taller, el “Hospital de Parabrisas” es una historia de constancia, oficio y pasión por el trabajo bien hecho.












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